viernes, 15 de mayo de 2015

Don Quijote de la Mancha.Capitulo XI

Sancho vio lo mejor para poderse acomodar bien, para él y rocinante, se fue tras el olor de una cabra que estaba ardiendo en fuego en un caldero y aunque quiso trasladarlo del caldero a su estomago lo dejo de hacerlo por que luego se lo quitaron del fuego los cabreros. Tendieron unas pieles de ovejas sobre el piso, enderezaron su mesa, velando se don Quijote y quejándose Sancho, de pie para servirle una copa que estaba hecha de cuernos, luego don Quijote le dice a Sancho quiero que aquí a mi lado en compañía de mi gente te sientes y que sea una misma cosa conmigo que yo soy tu amo y señor para que comas en mi plato y que bebas por donde yo beberé, luego Sancho dijo gran señor como yo tengo bien de comer me lo comería a pie y sola, aunque sea pan y cebolla aunque masca despacio y beba poco a un así don Quijote lo obligo a sentarse junto a él, después don Quijote quedo satisfecho y tomo unas bellotas. luego iba con Sancho de valle en valle la justicia estaba en sus propios términos, don Quijote agradecido a los cabreros por a verlos acogido, Sancho solo se callaba y comía bellotas tardo más en hablar don Quijote que en acabar la cena, luego los cabreros dijeron a don Quijote para q con más ganas pueda venir señor caballero andante, luego por su vida que te sientes a que siempre estas cómodo y sin hacerse rogar Quijote se sentó con muy buena gracia.

Don Quijote pensativo iba por su camino pensando en la burla que le habían hecho los encantadores a su amada dulcinea esos pensamientos asían que perdiera la cabeza, luego sin sentir le soltó las cuerda a rocinante y se sintió libre, después Sancho le dijo señor las tristezas no se hizo para las bestias si no para los hombres y si los hombres la sienten demasiado se vuelven bestias, vuelva en si y coja las cuerdas a rocinante y despierte y tenga agallas que le conviene que tenga un caballero andante calla te Sancho y no diga lo que no es de mi encantadora dulcinea que a pesar de todo ella no tiene la culpa de la envidia q me tiene, después la primera figura q apareció a los ojos de don Quijote fue la muerte con rostro de humano que al lado de el venia un ángel con unas grandes y pictorescas alas a los pies de la muerte estaba un dios que le dicen cupido con un arco esto puso miedo en el corazón de Sancho y don Quijote se alejo pensando que esto seria una peligrosa y nueva aventura.

REFLEXIÓN: El incondicionable amor por su amada dulcinea, que no le gustaba que hablaran mal de ella. La amistad con Sancho que a pesar de que estaba loco lo seguía en sus locuras, lo acompañaba y vivían historias emocionantes.